ACTA y la Neutralidad en la Red

El Acuerdo contra la falsificación comercial (ACTA) es una propuesta para un acuerdo comercial  plurilateral, según sus promotores, en respuesta al «incremento de los bienes falsificados y obras protegidas por copyright pirateadas en el mercado global». El ámbito de ACTA (aún en negociación) es amplio, incluyendo la falsificación de bienes físicos, así como la «distribución en Internet y las tecnologías de la información».

Comenzó a negociarse en 2007 por representantes de la mayoría de la OCDE y otros invitados de Oriente Medio. Estas negociaciones se están llevando con bastante secretismo y se pretende establecer el tratado internacional de obligado cumplimiento para endurecer la legislación sobre propiedad intelectual. En este sentido, se dirige hacia el modelo que entrega poder de censura a las teleoperadoras.

Este secretismo ha puesto en alerta a las agrupaciones de defensa de la libertad en Internet y de la Neutralidad de la Red. Esperan una interpretación severa del concepto “falsificación” que derive en la limitación de la libertad en Internet y en la entrega de poder a la teleoperadoras. La propuesta vigente sigue el modelo en debate en Francia  de los tres avisos. Si la compañía que sirve Internet detecta que un usuario ha infringido tres veces un delito de copyright tiene la obligación de cortar su conexión, sin derecho a la réplica ni a la defensa.

La Free Software Foundation (FSF) identifica riesgos para el software libre  si el tratado no se modifica. Entre otras cosas, porque daría lugar al cierre de diversos tipos de páginas web encargadas de la distribución de este tipo de programas. Los equipos de desarrollo de software libre se benefician de las redes P2P para reducir costes de almacenamiento y distribución, permitiendo la supervivencia de este modelo de negocio.

Otros grupos hablan de un subterfugio para la censura de contenidos en Internet, por ejemplo del cierre directo de blogs, apoyándose en el no respeto del copyright de alguna imagen o texto.

WikiLeaks se encargó de sacar a la luz unas negociaciones secretas que continúan sin el conocimiento mayoritario de la población a la que después será aplicada la legislación internacional que se acuerde. Este marco legal general será aprovechado, según los documentos internos, para presionar a grandes países con un sentido de la propiedad intelectual menos exigente y menor persecución policial de estas situaciones como Brasil, China y Rusia.

La Unión Europea ha arrojado luz al tema a través de una página web sobre ACTA que recoge las definiciones, los objetivos globales y un resumen de contenidos de las rondas de negociación acontecidas hasta la fecha. El flujo de información ha crecido durante este 2010, aunque siempre de carácter superficial.

El desconocimiento de los puntos concretos y de las medidas que se pueden llegar a aplicar crea un estado de incertidumbre que irrita a los defensores de la libertad de Internet. Es obvio que es necesario disponer de un marco regulatorio de Internet para una red que ya lo cubre todo. Sin embargo, excluir a los usuarios del debate, ignorar sus prácticas diarias, escuchar sólo a las empresas y endurecer los castigos puede que no sea el camino a seguir.

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